Prefiero.


Prefiero la vida por sobre  tu mirada que mata. Y los deseos ahogados entre mis labios mordidos más que a tu cáncer de amor. Y las noches urbanas en vez de tus pasos inciertos.
Deseo la angustia antes que tu sonrisa en tribulación. Y los miedos que se alimentan de horas sueño a racionar mis deducciones con  tus lacónicas verdades.
Anhelo minutos de lasitud sin tus llamadas telefónicas bajo las sabanas grises. Y las minas bajo mis pies quieren olvidarte. Contenerte con fruición.
 Quiero por sobre todo, más que a ti, una mirada sempiterna. Cálida y tenue. Un novísimo momento de parsimonia.

2 comentarios:

  1. SET! io siempre supe de tus dotes...abrazos
    cinzia

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  2. Preferimos la vida que el trago amargo del recuerdo insulso de esos ojos que al final nos inspiran. Me gusta mucho esta entrada :D

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